12/11/2014 - NARA Y FUSHIMI INARI
Buenos días oregoneses y otras razas de la tierra ibérica. Hoy nos vamos a Nara, tierra de ciervos y templos así como de alguna otra cosilla que enseguida pasamos a describir.
Lo primero de todo decir que hoy no hemos madrugado. Nos levantamos a las ocho de la matiné y una horita de tren hasta el pueblo de Nara. El pueblecito no es nada del otro mundo pero tiene unos parques y unos templos muy bonitos y lo más curioso de todo. Esta lleno de ciervos que se acercan para que les des comida, los acaricies y te acompañan por tu travesía durante todo el viaje. Tiene su leyenda en la que te cuentan porque son sagrados y otras curiosidades, pero no voy a contarlo ahora. Como apunte decir que hoy también nos han asaltado niños con profesores; aunque hoy debía de tocar que hablaran ellos; porque nos han estado contando curiosidades y algo de culturilla de los templos. Además nos han dado como regalo por aguantarlos unas figurillas que han hecho ellos de origami de ciervos, unos cubos y unas ranas saltarinas.
En Nara hemos visitado bastantes templos, unos diez o doce; pero el más impresionante y el que es la principal atracción del lugar es el Todai-ji; que alberga el buda más grande de todo Japón; seguido por el de Kamakura que ya comentamos en días anteriores. Este está dentro de un templo y su visión es bastante impresionante. Además hemos seguidos unos consejos para sorprendernos todavía más. Entrar al templo mirando a las escaleras y cuando pasamos la puerta respirar profundamente e ir elevando poco a poco la mirada contemplando el monumento en todo su esplendor. Lo peta. Además había unos cuantas figuras más; también grandotas de demonios y otras movidillas.
Tras la visita al templo hemos seguido paseando por los bosques que rodean a los templos, dando de comer a más ciervos y visitando máaaas templos (más os vale que os guste el rollo templo o el tema parque y bosque porque si no lo lleváis clarinete). Las vistas, el paraje y todo lo que nos rodea más de lo mismo de días anteriores también, impresionante. Antes de salir de Nara hemos comido allí mismo un pollo teriyaki con base de arroz y unos noodles que a mi me han gustado pero a Almar no demasiado (llevaban unas algas que al parecer le han dado susto)
Ya de vuelta a Kyoto hemos parado en un pueblecito que está a dos paradas de la antigua capital de Japón. ¿Donde? En Inari... y allí hemos contemplado algo realmente espectacular. Un templo que abre paso a una senda ascendiendo una pequeña montaña; una senda muy fácil de seguir por cierto; ya que está llena de puertas tori. Una detrás de la otra con una separación de centímetros entre sí. Un total de más de dos mil puertas. La subida es interesante... primero buenas cuestas y luego escaleras non-stop. Cuando hemos llegado al final hay una especie de cementerio con algunos motivos sintoistas y un camino que hemos decidido tomar... un camino que era el equivocado.
Hemos terminado a tomar por culo de la entrada de la estación y aparecido en una zona residencial que ríete tu moreno. Vaya telita, que jardines, que coches, que... un momento. ¿Que es eso? Nos encontramos de repente con una especie de recinto con un montón de guardias que no nos impiden el paso y que está lleno de japos, ni rastro de occidentales. No vemos nada en la Lonely pero nos metemos. Total que no tenemos ni idea de lo que hemos visto pero oye... que lo hemos visto.
Volviendo a la senda resulta que hemos andado la distancia de una estación a otra así que ya solo estamos a una parada de Kyoto. Sin más volvemos al hotel, duchita, Mc Donalds para cenar que tenemos mono de comida basura y al sobre.
A, se me olvidaba alguna fotillo más. ¡¡ Besos !!
Foto artística made in Almar
Escaleras en Fushimi Inari
La parte de atrás de un templo de Nara
Uno de los guardianes del gran buda
Lago en Nara
El otro guardián del Daibutsu
Foto molongui en el tren camino a Nara
El templo donde esta el buda pero desde fuera
Yo mismo domando ciervos.
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