06/11/2014 - VISITA A KAMAKURA

Ocho y media de la mañana y hoy solo hemos tenido que estar una hora metidos en el tren y como hemos ido pronto hemos podido ir sentados desde el principio del trayecto. Hoy, tal y como hemos planeado tocaba visita a Kamakura. Se trata de un pueblo en la costa del pacífico. Tiene varias atracciones principales... vamos a ver si las hemos podido ver todas o no.

Nada más llegar y bajar del tren tenemos que sacarnos los gorros y tapar la cogotera que comienza a caer un poco de lluvia. Andamos durante veinte minutillos y vamos a lo que según Lonely Planet es el mayor atractivo de la zona. El templo de Kencho-ji. Un compendio de varios lugares, jardines y hasta un observatorio desde donde se puede ver toda la zona de templos desde las alturas y con suerte el monte fuji. El que podéis ver en la foto se trata del templo de madera más grande de todo el este de Japón. Lo cierto es que por dentro mola bastante, hay un buda y una estatua que debe representar a algún Dios pagano al que no le daban de comer, porque estaba en los huesos. Ya lo veréis más adelante.

Seguimos paseando y viendo un par de templos menores, una campana grandota y algún jardincillo chulo; todo esto por cierto acompañados por algún trabajador de una obrilla de dentro del templo y poco más; prácticamente solos gracias al madrugon :). Es entonces cuando nos vamos a dar la vuelta, cuando Almar ve un cartelico que pone "Observatory" y pensamos... que carajo, si es super temprano. Comenzamos el camino y pasamos por una serie de puertas tori que abren un camino lleno en sus laterales de unas florecillas rosas que le dan mucha alegría. ¡¡ Que oye !! Con el día que ha salido se agradece. Ya comienza a escampar por cierto... cojonudo.

Comenzamos a subir por un porrón de escaleras bastante empinadas, parece que el camino al observatorio será largo y duro, como... ¡ Ay ! No se porque Almar me acaba de pellizcar... en fin. No más de media hora y coronamos la escalinata. Allí hay una plataforma desde donde si el día acompañara veríamos el Fuji en lugar de niebla. No obstante si que podemos ver al fondo, entre los árboles los tejados de los templos. Si hacéis click en la foto se hace grande... que os veo con lupa zopencos. Almudena decide que es hora de enfurecer a alguien y compra una maderita donde podemos escribir algo y dejarlo puesto en un sitio "sagrado"; una ofrenda a los dioses paganos en toda regla. Ya llegará su castigo ya. Comenzamos el descenso y posterior salida del templo para dirigirnos al siguiente punto clave de Kamakura.

Sip, lo habéis adivinado. Se trata de ir a ver el Daibutsu. Un buda de 13,5 metros de alto y unas cuantas toneladas. Tenemos dos opciones coger el autobús o ir pateando por mitad del bosque con unas vistas increibles; bosque claramente. Una horita y media de caminata aprox y llegamos. Como veréis en la foto estaba también casi sin gente... ¡¡ y una mierda !! Eso es hacer una foto en el momento oportuno; ya veréis más abajo como estaba el amigo de gente; sobretodo de nenes pequeños. Parece que hoy era el día de la excursión del cole y el 80% de la gente eran niños pequeñajos, todos con gorros amarillos y una tarea encomendada por su profesora. Dar por saco a todo turista que no pareciera nipón con preguntas en inglés sobre como te llamas, de donde eres, que opinas de los coches japoneses... Unas tres veces nos paran. Hasta nos hacemos fotos con ellos que parece que les flipamos. Ya os enseñaremos las fotos que si las ponemos aquí igual nos meten en un calabozo ninja japones. Y aunque seguro que son muy corteses y agradables como que pasamos.

Y llegamos a la tercera gran visita de la zona. El famosísimo bosque de bambú con salón de té en su interior donde sablearte y eso si... disfrutar de un té sabrosísimo. El lugar era simplemente espectacular. En Nara hay uno mucho más grande y dicen que mejor; lo esperamos con muchas ganas.  Este al final era pequeñito y en media horita nos hemos tomado el té y dado la vuelta de rigor. Salimos y vamos a un templo bastante grandote que no recuerdo el nombre que nos pillaba de camino antes de ir a comer el famoso Soba de la zona. En el templo tenemos que quedarnos por desgracia un poco más del tiempo que nos hubiera gustado ya que comienza a llover con más ganas. Oramos y rezamos, damos palmadas y olfateamos el incienso y en cuanto el agua deja ¡¡¡ a comer !!!


Nuestra primera decepción con la comida en Japón. El Soba de aquí o lo que nos ponen no nos gusta a ninguno. Son fideos fríos con algún tipo de condimento que parece como babilla de caracol o de cocinera enfadada. Solo se salva la tempura, que la devoramos sin piedad antes de pagar e irnos.

Llegamos al tren de vuelta bastante cansados. Hemos pateado más que el día de Nikko y se nota en nuestras caras. Para colmo y por cuarto día consecutivo al llegar a la estación de Shinjuku salimos por una salida diferente a la del resto de los días. En serio, Shinjuku es infernal, gigantesco, un laberinto de techos bajos y japoneses con prisas. Terrible.

Decidimos salir fuera para ubicarnos y nos topamos con un restaurante con una pinta brutal; de esos que te tienes que descalzar y todo para que el resto de los comensales puedan oler todo lo que has andado mientras comen. Aquí si, lo petamos y nos dejamos el resto del presupuesto del día y parte del siguiente. Pero joer, nos quedamos banderita. Con la tripa llena se piensa mejor y no tardamos en encontrar el camino al hotel.

Ahora a sobar que mañana toca otro madrugón y abandonamos Tokio para ir a.... Mañana lo sabréis ;).

Como siempre fotillos variadas y que tengáis un próspero día de trabajo mientras nosotros disfrutamos de unas vacaciones de ensueño. Muahahaha.

Entradita a uno de los templos... no recuerdo cual

Recibiendo las lecciones de Mitsorugi para adiestrarme en el arte de la katana

De camino al observatorio

Un pequeño jardín zen dentro del bosque de bambú

¿Hola?¿Está aquí el señor incienso?

Dios pagano mal alimentado con buda de multiples brazos.

Ahora si que se va la peña y los gorros amarillos ¿no?


Comments (0)