08/11/2014 - DÍA DE RELAX

... Kanazawa ! Cinco horas de tren. Podemos calificar el trayecto como el más complejo de todo el viaje. Tres transbordos entre los cuales teníamos de 5 a 13 minutos para salir de un tren, encontrar a alguien a quien preguntar y correr hacia el nuevo tren; además todo ello con todas las señales en un perfecto japonés y ni un solo indicativo, señal o aviso en la lengua de Shakespeare.


Nada más llegar a Kanazawa comprobamos que se trata de una ciudad considerablemente más grande que Matsumoto; al fin y al cabo es la capital de la prefectura de Ishikawa. Tenemos que subirnos a un bus y tras cinco paradillas nos bajamos, que si pasa por el pachinco y luego a la derecha... camina cien pasos y cuando veas la boca del león rugir encontrarás el lugar del descanso del guerrero.

Ryokan !!, de nuevo nos metemos en un maravilloso lugar donde somos recibidos por padre, madre e hija vestida de geisha. El padre limpia las ruedas de nuestras maletas y las lleva a la habitación. La madre por su parte nos ayuda a cumplimentar el papeleo y nos enseña el sitio. Para lavarse los dientes por aquí, para lavar la ropa por alla, aquí están el onsen de hombres, allí el de mujeres y finalmente al cuarto. Allí nos espera la hija con una bandeja con una tetera como parece ser habitual en estos sitios y nos la deja en la pequeña mesita junto a los futones. Que tengáis buena estancia y si necesitan algo más no duden en pedirlo... cierran puertas y ya estamos de nuevo en el meollo.


Lo cierto es que lo primero que hacemos es poner una lavadora e irnos a comer a un sitio cercano. De nuevo normal, bien desde luego pero nada del otro mundo. Bueno y barato, que al final eso siempre triunfa.

Volvemos, metemos todo a la secadora, siestecica que el viaje en tren a sido agotador y un poco de onsen. Hoy decidimos que iba a ser un día relajante y como aquí anochece a toa leche no vamos a ver nada de la ciudad.  Ya despejados, relajados, aseados y con una taza de té calentito en el cuerpo salimos a cenar no sin antes pasar por el distrito de los samurais que lo tenemos al lado y al menos vemos algo. Por desgracia es de noche y los jodíos se esconden bien a estas horas... para que queremos más. Ala tira, a cenar se ha dicho.

Ahora si, otro pelotazo. Encontramos un sitio lleno de japoneses y nos metemos. Tenemos que esperar quince minutos porque esta hasta la bandera, buena señal. Los esperamos y ñam ñam. Surtido de carnes con fideos y verduras para mí acompañados de un bol de arroz, sopa calentita y una pequeña ensalada. Almar por su parte decide tirar por un Hanten Rice (o algo parecido), que no deja de ser un paquetón de arroz preparado un poco raro con huevo y gambas rebozadas a lo nipón. También merluza preparada como las gambas; todo acompañado de una rica sopita y su pequeña ensalada. Para beber como en todos los sitios de japón invitan a agua, pero en este además nos dicen que podemos tomar té... así que a comer con té.

En fin, hoy poquito más, día de tranquilidad, relajarnos y disfrutar de nosotros y la paz del lugar. Mañana ya nos volveremos a meter caña y os contaremos cosas de Kanazawa y os mostraremos más fotos.

¡¡¡ Un beso corazones !!!

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